Los mercados europeos no han conseguido aguantar las ganancias de primera hora, a pesar de los buenos datos de producción industrial en Alemania.
Por su parte, el euro se ha visto beneficiado frente al dólar por los datos industriales alemanes, que crecieron inesperadamente en agosto, alimentando así la esperanza de un aceleramiento del crecimiento en la primera economía europea.
La moneda europea también ha aprovechado el negativo camino de las bolsas estadounidenses, lastradas por las preocupaciones del sector automotriz.
El euro se cotiza en estos momentos en 0.9882 con tendencia a la baja.