El dólar retrocedió de forma generalizada por el pesimismo de Wall Street, con lo que en su cruce frente a yen descendió hacia niveles de 123 yenes. La tendencia de la moneda estadounidense es de reacción a la alza por las fuertes cesiones de meses anteriores, con referencia en los 125,90 yenes, si bien la impulsividad de la última subida es limitada (algo habitual en los impulsos que se producen tras haber perdido la directriz alcista previa).
En cualquier caso, como soporte destacan niveles de 121 yenes, dado que el de 123 yenes es secundario.
Por su parte, la cotización del euro frente a dólar registró una sesión especialmente alcista dado el pésimo comportamiento de Wall Street y la expansión del pesimismo, que afectó al dólar.
Con ello, el euro recuperó hasta los niveles de resistencia que se encuentran en la zona de los 0,99 dólares, si bien sólo la superación de la paridad generaría un cambio de la estructura actual, que es bajista para el euro con objetivos en los 0,94$, si bien sólo en plazos cortos (en medios y largos se favorecen apreciaciones adicionales de la moneda europea).