El presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan, ha afirmado que la economía de EE.UU. no corre peligro de una deflación, pese a que todavía trata de superar una desaceleración del crecimiento. Ha agregado que, si llegara a surgir una deflación, el Gobierno dispondría de una respuesta "monetaria enérgica" para enfrentarla. En el marco de esa política, la Reserva Federal ha llevado a cabo una serie de reducciones de los tipos de interés que están ahora en un 1.25%, el nivel más bajo de los últimos 40 años.
Greenspan señaló que desde que se decretó la última reducción de los intereses en Noviembre (0.5%), existen ciertos indicios que permiten abrigar un optimismo cauteloso respecto a su rendimiento. Pero, por otra parte, en una referencia al conflicto con Irak admitió que algunos "riesgos geopolíticos" continúan frenando la demanda. Señaló que existen algunos indicios de un mayor movimiento de esos capitales, pero advirtió de que es todavía demasiado prematuro para emitir un juicio.