El Producto Interior Bruto de la zona euro y de la Unión Europea creció un 0.3 por ciento en el primer trimestre de 2002 respecto al trimestre anterior, tras el descenso del 0.2 del cuarto trimestre de 2001. Buenos datos en un momento en el que la divisa del Viejo Continente hace todo lo posible por no bajar de los 0.97 centavos de dólar.
Sin embargo, a pesar de los resultados, la Comisión Europea ha recortado una décima sus previsiones sobre el PIB de la eurozona para el tercer trimestre, que será menor del previsto por la inestabilidad de los mercados y las fuertes caídas de la confianza del comsumidor en los países de la Zona Euro. Y a este respecto, ya conocemos las cifras de la aseguradora holandesa Aegon, que obtuvo un beneficio neto de 763 millones de euros en el primer semestre de 2002, un 34% menos que en el mismo periodo del año anterior. Cosa que no ayuda en absoluto a la restauración de la estima inversora.
Y al otro lado del charco, el índice de precios de la producción bajó en Estados Unidos un 0,2% en julio, cuando la subida del coste de las materias primas se compensó con las caídas en alimentos y bienes de capital. El dólar, a la apertura de Wall Street, inició por su cuenta una ligera tendencia a la alta.