El dólar permanece débil viendo cómo ciertos fondos abandonan los mercados norteamericanos en busca de mayores rendimientos. La falta de recortes de los tipos de interés en Europa y Gran Bretaña únicamente sirvieron para resaltar el diferencial de tipos existente con Estados Unidos.
Las ganancias actuales del euro se ven limitadas a consecuencia de la caída de las bolsas europeas y de la creencia, bastante generalizada, de que el menor crecimiento europeo comparado con el estadounidense beneficiairá al dólar en los próximos meses.
El euro crece frente al billete verde por séptimo día consecutivo y sube hasta los 1.0120 dólares, su mayor nivel desde el pasado 22 de julio.