El avance de la divisa nipona frente al debilitado dólar ha vuelto a reavivar las expectativas de una próxima intervención por parte del Banco de Japón en los mercados de divisas para evitar un yen todavía más fuerte.
La moneda nipona ha conseguido cotizar por debajo de los 120 yenes por dólar, lo que ha producido diversas declaraciones por parte de autoridades japonesas señalando que estaban monitorizando los movimientos cambiarios muy de cerca y podrían actuar contra éstos si lo consideran necesario.
Con todo, en la apertura europea, el yen japonés se mantiene cotizando frente al dólar en los 119.75, mientras que en su cruce con el euro se sitúa sin cambios en los 120.83.