En la jornada del viernes los mercados cayeron un día más. El sector financiero en su conjunto es uno de los causantes de esta situación, y es que parece que el temor a que los problemas de morosidad pongan en tela de juicio la solvencia de bancos y aseguradoras está provocando un nuevo retroceso de importante relevancia.
En Estados Unidos la semana fue negativa, aunque en menor medida en Europa, dado que el Viejo Continente recogió el lunes el fuerte descenso del viernes en Wall Street.
Después de marcar mínimos algo superiores a los 0.9800 dólares por euro en la semana pasada, la divisa europea sigue sin recuperar, afectada por las pérdidas bursátiles. En estos momentos se cotiza en 0.9784 dólares.