Debido a los buenos datos "no esperados" de Estados Unidos sobre reclamaciones
semanales de desempleo y de órdenes de bienes duraderos, el euro tiró la toalla en la jornada de ayer, cotizándose a 0.9761, por debajo de los 0.9792 del cierre de Nueva York.
En cualquier caso, la falta de liquidez del mercado no ayudó a mantener los
niveles al euro, así como la ausencia de noticias positivas provenientes de
la Zona Euro, lo que impide tendencias alcistas.
Y en lo que respecta a la divisa nipona, también tiende a la baja, debido sobre todo a la posible dimisión del ministro de la Financial Service Agency. Sin embargo, podría favorecer al sistema bancario Nipón, y avivar las esperadas reformas.
Debido a esto el yen se mantuvo practicamente inalterable respecto billete verde en el cierre en Nueva York.
En cuanto a los posibles anuncios del día de hoy, no se esperan reacciones importantes dado que no habrá variaciones ostensibles en las previsiones, esto es, el índice de confianza publicado por la Universidad de Michigan y el GDP del segundo cuatrimestre en Estados Unidos.