Los mercados de Europa cerraron la semana con pocos cambios, pero con caídas significativas en parqués como el alemán o el francés. Por su parte, las bolsas norteamericanas enfilaron la cuarta semana a la alza, a pesar de la continua debilidad económica.
La tónica general ha sido la existencia de poco volumen, el continuo deterioro de la situación en Latinoamérica, la escalada del precio del crudo por la tensión en Irak y los desastrosos resultados de las empresas del sector financiero como Credit Suisse o Allianz.
En este contexto, el euro ha recuperado terreno ligeramente y se ha puesto en los 0.9855 en estos momentos.