Momentos de recesión para el Reino Unido. Después de haber sido el único país que se salvó de la quema en un momento en el que los mercados europeos se inclinaban ante la supremacía del dólar, lo que se ha dado en llamar “boom en Gran Bretaña” comienza a desvanecerse.
Los últimos datos de las ventas al por menor en terreno anglosajón crecieron, pero mucho menos de lo esperado, marcando el primer mínimo en dieciocho meses, con una clara previsión de los minoristas: sus cifras seguirán lentamente a la baja.
Sin embargo, no hay lugar para las preocupaciones en lo que respecta al consumo doméstico, en tanto en cuanto los datos de desempleo y los tipos de interés permanezcan intactos.
Por su parte, en lo que se refiere al consumo estadounidense, las irregularidades contables suponen un elemento de desconfianza en el sistema financiero estadounidense que, en cambio, sí podría tener un efecto negativo sobre el consumo.